¿Donde está la Felicidad?
Todos los seres humanos aspiran llegar a la felicidad, pero siempre sitúan a la felicidad más allá de lo que tienen en ese momento, la ven como si fuera algo que tuviera que alcanzarse, como si fuera algo por lo que tuveran que luchar, como si fuera algo que llegara justo en el momento en que ellos consiguen hacer determinadas cosas, pero esta forma de ver a la felicidad los aleja de ella. Pensar que la felicidad se encuentra en algún futuro indeterminado, implica que ese futuro nunca se va hacer presente, pues siempre estará más allá de lo que el propio individuo ha conseguido; sin embargo, la felicidad se encuentra presente en todo momento alrededor de las personas.
Felicidad no es un estado futuro, es una posibilidad en el presente, es algo que se tiene, que simplemente no se ha observado, no se ha sabido experimentar, no se ha aprendido a verla; generalmente se piensa que la felicidad va asociada a una casa, a un automóvil, a la salud, al cariño, al estado del tiempo, al bienestar eonómico, y muchas cosas más, y por si sola la felicidad no se comprende, ésta es otra de las grandes mentiras; la felicidad es independiente de cualquier objeto, de cualquier cosa, incluso espiritual; la felicidad es un estado de conciencia, es un momento en la vida de individuo, es una forma distinta de sentirse, de verse a si mismo, y ver a todo lo que le rodea.
La auténtica felicidad está en los bienes espirituales, que son perdurables, seguros e inagotables y no producen hartazgo. Esto no excluye claro está, el goce de los bienes terrenales con moderación, la belleza de la creación, están en nuestra disposición, porque: " Vio Dios cuánto había hecho, y todo estaba muy bien..."Gn 1,31, pero no como fines, sino como medios de alcanzar los goces espirituales