En la antigüedad, el hombre vivía más cerca de la naturaleza, era espontáneo y más simple. Poco a poco se dio cuenta de que a través de sus sentidos podía expandir su atención y conocer otros niveles de la realidad física en la que vivía sumergido.
Así es como descubrió una serie de técnicas particulares que le ayudaron a experimentar diferentes estados de conciencia:cantos, bailes, sonidos, SENSACIONES CORPORALES,uso de alcohol o hierbas(ayahuasca).Con estas técnicas el hombre se dio cuenta que existe otra realidad tan palpable como la realidad física.
Hasta hoy subsisten dos maneras principales y opuestas de alcanzar esta LIBERACIÓN PARA DESCUBRIR OTROS TIPOS DE REALIDADES: 1) El hombre que practica la meditación o el yoga para no distraerse de su camino, pretendiendo aislarse del mundo físico NEGANDO SUS SENSACIONES (y deseos);2) El hombre que USA LAS SENSACIONES físicas, terrenales y emocionales para alcanzar la liberación (Tantra).
De las dos, con el Tantra se llega más rápida y directamente al objetivo de la LIBERACIÓN. El Tantrismo al que me voy a referir reconoce la fijación del ser humano por el sexo, sin que ello signifique depravación. El hombre y la mujer están destinados al erotismo, porque es capaz de separar el sexo para liberarlo de la función procreadora. La pareja es capaz de obtenerun momento espiritual debido a un éxtasis amoroso más allá del mero acto de alcanzar un orgasmo.
El Tantra saca provecho de las sensaciones físicas (especialmente el deseo sexual) y puede ser usado por la gente común.El verdadero YOGA dedica mucho tiempo a esta disciplina; por eso se dice que espara la gente NO tan común. La GENTE COMÚN es la que trabaja, no dispone de mucho tiempo libre, tiene responsabilidades, familia, etc. No puede retirarse a un monasterio a practicar el yoga. Su responsabilidad terrena, como padre, hijo o pareja están antes de todo lo demás. Pero eso no quiere decir que no pueda conocer la LIBERTAD FÍSICA, MENTAL Y ESPIRITUAL que produce el camino del Tantra. La gente común también es capaz de amar y hacer el amor con ciertas técnicas que le permiten obtener la plenitud y un estado superior de conciencia.
Si tú eres una mujer u hombre común, entonces el Tantra es para ti. Te permite conocerte más y conocer mejor a tus semejantes. El camino del tantra es un efectivo sendero de liberación para conocer otras realidades.
¿Qué se aprender con el Tantra? Al meditar y liberarse mediante el placer sexual, la mujer adquiere una mirada abierta e inocente que cautiva a todos aquellos a quienes se dirige. Ella se siente confianza en sí misma. Al hacer el amor, su orgasmo es una simple eventualidad sin verdadera importancia, pues la mujer no está tan orientada hacia lo genital. Asimismo, es muy común el hecho de que la eyaculación del hombre acabe con su goce, pero con el Tantra es posible dilatar el tiempo de disfrute masculino. Por lo tanto, el hombre y la mujer juntos pueden aprender a manejar su deseo sexual para atizar el fuego divino del goce, en lugar de permitir que se extinga.
Por otro lado, todos podemos LIBERARNOSa través del uso de sensaciones como el placer sexual, haciendo del sexo una meditación entre dos ysiendo amistosos frente al sexo. Como somos parte de la naturaleza, el acto sexual es en realidad un diálogo del hombre con la naturaleza a través de la mujer, y de la mujer con la naturaleza a través del hombre. Cuando hacemos sexo, nos insertamos en la corriente cósmica, en la armonía celestial, estamos de acuerdo con el TODO.
El truco está en focalizar TODA la energía en una satisfacción mutua, recíproca; en la prolongación de la sensación que se experimenta con una caricia, una mirada, un beso, un respirar profundo; en la unión de los múltiples efectos que fluyen durante el intercambio energético entre hombre y mujer al hacer el amor.Es como si se meditara sobre la potencia creadora así despertada dentro de nosotros.
DESDE ESTE PUNTO DE VISTA, se puede considerar toda unión sexual, humana o animal, incluso vegetal, como sagrada, pues en ella se reproduce el acto creador último. Todo contacto sexual, por trivial que sea, es divino, cósmico, aun cuando quienes lo lleven a cabo lo ignoren. Esto lo que distingue la unión TÁNTRICA de un coito común y corriente. El éxtasis de estar juntos durante el sexo tántrico comienza por una mirada, la cercanía de los cuerpos o la sutileza de un beso, el simple hecho de saber y sentir la PRESENCIA del ser amado.
Qué es Tantra
Es cualquiera de las variadas tradiciones que enseñan a utilizar las sensaciones corporales (por ejemplo el deseo sexual)como sendero hacia la realización.Se aprovechan diversas herramientas para expandir la conciencia. Así de simple. Herramientas que te ayudan a conectarte con la verdad última de manera OBJETIVA.
El Tantra es un culto al éxtasis concentrado en una muy especial apreciación de la SEXUALIDAD, donde convergen estilos de vida, ritual, imaginación, magia, mito, filosofía y una nutrida red de símbolos emotivos que invitan a someterse a una activa meditación interior para incrementar la VIDA SEXUAL de cada individuo y proyectar ese bienestar hacia el resto de nuestros semejantes.
Por lo tanto, el Tantra es como una herramienta que expande el campo de la conciencia ordinaria, a fin de acceder a un nivel superior de conciencia, donde residen poderes desconocidos que se desean despertar y utilizar en beneficio de aspectos de la vida como la propia sexualidad de la pareja.
El Tantra incluye técnicas de meditación y rituales a través del ACTO SEXUAL mediante las cuales se integran las energías femeninas y masculinas y se obtiene el placer total. Este tipo de ejercicio sexual NO ES HEDONISTA NI DEGENERADO, sino que tiene otros objetivos más sublimes.A través de esta unión sexual tántrica, se busca tocar y conocer la conciencia divina de la pareja en otros planos que existen más allá del plano físico.
Beneficios del Tantra
El sexo tántrico no promete resultados instantáneos; no es una técnica de "un minuto" para lograr habilidad sexual. Pero en las parejas que deseen enriquecer su relación, el Tantra puede liberar un tipo especial de energía que favorece la armonía y aumenta el placer de la intimidad sexual y la vida en general.
El Tantra usa la sexualidad y la energía creativa para conectarse con el universo. A las parejas les permite CONOCERSE A FONDO, romper paradigmas y limitaciones impuestas por la sociedad occidental. A QUIEN NO TIENE PAREJA le permite de igual manera romper con sus bloqueos, liberar karmas y prepararse para el momento en que aparezca SU OTRA MITAD.
Pero el Tantra no es sólo sexo. A través de nuestros sentidos nos permite disfrutar y vivir cada instante de nuestra vida. En cada acción aprendemos a tomar CONCIENCIA de nuestro ser. Al comer, caminar, descansar y, por supuesto, al unirnos sexualmente con nuestra pareja, gozamos de la experiencia única de estar vivos. Es a través del Tantra que nos permitimos SER NOSOTROS MISMOS y disfrutar plenamente de la experiencia. Además, cuando el sexo se unifica y se une con la inteligencia, se crea una nueva ENERGÍA, la misma que, coincidentemente, también es conocida como TANTRA.
Yendo más allá, el ritual tántrico tiene que ver con el hacer a una persona consciente de su propio Ser. En otras palabras, es un ritual enfocado a tomar conciencia de una Realidad Superior, en donde el Supremo Ser es adorado y percibido.
Veamos el caso concreto de una pareja que aprendió Tantra:
Durante el sexo tántrico, él con frecuencia permanece pasivo; evita todo lo que provocaría la eyaculación rápida. El propósito es hacer el momento más duradero. Ella está activa y conserva la iniciativa durante el desarrollo del rito. Él está receptivo, la mujer da el tono. No importa que la erección se mantenga o no hasta el final: basta con poder permanecer unidos. Para conocer el éxtasis, él permanece mucho tiempo unido a su pareja, se impregna de su energía magnética, hasta que la «divina vibración» lo invada. Basta para ello con atender distendidamente pero sin fallas a todo lo que pasa en sus cuerpos, y a los intercambios que se efectúan.
La unión dura hasta dos horas y más. Él se abandona a la percepción sensual de la mujer, siente latir su sangre, vibra según su diapasón, respira a su ritmo, entonces surge la experiencia extática. Él no intenta imponerse. Está plenamente "aquí" y "ahora", está vivo y se convierte en la Vida. Él es uno con la pareja y ambos están listos para convertirse en UNO con todas las maravillas del Ser.
Después de haberse amado durante horas, con la técnica del Tantra, ambos se sienten dispuestos a todo: a hacer música, a bailar como un dios, o incluso a unirse con un grupo de amigos, para tomarse de las manos, percibir las vibraciones y el magnetismo de los otros.
Con el tiempo, y en la vida real, él se libera poco a poco del REFLEJO eyaculatorio, sin dificultades mayores. Ahora ambos hacen el amor de manera más prolongada, satisfactoria y consciente. Se sienten plenos.
Técnica del Tantra
El sexo tántrico es muy diferente al sexo que la mayoría de nosotros los occidentales practicamos. En el sexo tántrico, el hombre no toma la iniciativa "haciendo" el amor con la mujer, sino que dos mundos se conectan entre sí, hay intercambio de fluidos, energía, sensaciones, miradas y caricias. En lugar de que el hombre trate de lograr un placer un tanto egoísta, cada uno se abre al universo corporal del otro como al suyo propio. Puede que se obtenga orgasmos, pero no es tan importante para la pareja. Más bien,ellos se contemplan el uno al otro y se es consciente en todo momento del gran acontecimiento que constituye el acto sexual, como algo sagrado y natural.
El amor sexual es vivido en total apertura de espíritu y de sentidos. Se convierte en una revelación. Mucho tiempo ANTES de que se produzca el orgasmo masculino, la energía(deseo) sexual se convierte en una cálida fusión de la pareja: ambos tienen la sensación de fundirse para dar lugar a una unidad. Ellos exploran sus sensaciones espontáneas. Hay una corriente de intercambios de los sentidos de ambos, SIN PRISA, sin ningún deseo de POSESIÓN.
Los que vivimos en el mundo occidental, donde falta esta actitud, el contacto es breve, el orgasmo femenino raro o escaso, el hombre eyacula demasiado rápido, forzado por movimientos prematuros e inexpertos.
Afortunadamente, se puede lograr la espiritualidad y plenitud a través del cuerpo y los sentidos (sensaciones), a través de las siguientes actividades relacionadas con la sexualidad:
Prolongación del acto sexual
Control de la eyaculación masculina
Múltiples orgasmos femeninos y masculinos
Desinhibición sexual en la pareja
Posturas y gestos rituales sexuales
Disciplina sexual para alcanzar estados de éxtasis prolongados
Masaje
Todas estas técnicas permiten alcanzar verdadera satisfacción.
La perfecta complementación es posible si se recuerda que, fisiológicamente, tanto el hombre como la mujer funcionan de manera diferente a la hora de alcanzar un orgasmo. Durante el éxtasis, el HOMBRE experimenta a lo más tres o cuatro contracciones mayores, y otras de menor intensidad, todas situadas en la zona genital. La MUJER siente de seis a ocho, para luego continuar con una docena de otras más suaves expandidas por toda la pelvis. Si la mujer sabe cómo hacerlo, puede comenzar inmediatamente con otro deleite de placer. Al contrario, en el hombre la eyaculación acaba con la erección masculina y ya no siente ningún deseo de continuar. Sólo el control eyaculatorio del hombre puede permitir prolongar el placer mutuo.
Con el control eyaculatorio, ambos pueden llegar a un placer sin límites. Pero hay que practicar, dominar el deseo y focalizar la energía para prolongar la satisfacción mutua. Sólo así el hombre puede seguir totalmente activo en el punto del éxtasis, sin eyacular, permaneciendo cada vez más tiempo en el momento del máximo placer.
Cada vez que el hombre está a punto de eyacular, progresivamente debe procurar que sus movimientos sean cada vez más lentos, más amplios, sin llegar al clímax. También podría desacelerar su respiración y hacerla más profunda, pensar en todos sus músculos y relajarlos. Entonces sus movimientos se vuelven más flexibles, más armoniosos y su ritmo resulta más agradable para la mujer.
Las posturas y las contracciones internas que tienen lugar en el transcurso de la relación sexual tántrica actúan sobre la base de AMOR SEXUAL. El aspecto carnal y sensorial del deseo, se convierte poco a poco en gozo dentro del SER INTERIOR que cada ser humano tiene. Tanto el hombre como la mujer, llegan a conocer el yo interno de su pareja. Hay deseo de SATISFACER Y SER SATISFECHO. El deleite es mutuo. Cada uno se vuelve lo máximo para el otro.
Durante la práctica del sexo tántrico, la entrega es total. Durante la sesión de aprendizaje de Tantra, se usan técnicas especiales como masajes, técnicas de respiración, captación del placer a través de lo que se ve y toca. Sólo de esta manera se puede alcanzar un goce infinito de energía, es decir, esa gran emoción u orgasmo.
Es parte de la técnica, una relación contemplativa INICIAL inmóvil (durante unos 15 minutos) que prolonga los intercambios casi indefinidamente, que frena el orgasmo masculino sin molestias. Una vez que el hombre aprende a controlarse, puede gratificar a la mujer con un máximo de estimulación en la vida real.
Algunas técnicas incluyen posturas eróticas creadas para canalizar hacia el interior la energía que tiende a escapar hacia fuera, y las manos y los pies se utilizan con frecuencia como auxiliares de este proceso. Es importante hacer circular la energía sexual, en lugar de perderla; esto puede lograrse colocando amorosa y conscientemente las manos sobre algunos de los siete chakras para dirigir mentalmente la energía sexual a esos lugares.
Para los que no están familiarizados con los Chakras, éstos son centros síquicos de energía ubicados en siete lugares del cuerpo humano. El primero se ubica en la base de la espina dorsal entre los genitales y el ano, el segundo en el ombligo, el tercero en el plexo solar (abdomen), el cuarto en la zona donde se encuentra el corazón, un quinto en el área de la garganta y cuello, el sexto (tercer ojo) está entre las cejas. El último en el centro del cráneo (cerca de la coronilla).
Cada chakra corresponde a un área específica del cuerpo, y cada uno genera una forma particular de energía para nuestras actividades. El sexo tántrico utiliza estos impulsos naturales de los hombres y las mujeres como base para establecer una relación amorosa APASIONADA Y CONTINUA.
Palabras Finales
Con el TANTRA, el hombre aprovecha la energía sexual para convertirlo en una actitud de cortesía y adoración máxima por la mujer. Ante lo cual la mujer responde fácilmente con su entrega total hacia la fuerza penetradora del hombre. Para el hombre que practica Tantra, la mujer es más que un objeto sexual, es un ser AL QUE DEBE DAR SEGURIDAD Y COMPAÑÍA.
El Tantra considera al sexo, más que una sensación, un SENTIMIENTO; la atracción no se basa en el apetito sexual, sino en un "contacto de miradas". Así, el amor no es una reacción, sino una CREACIÓN cuidadosamente fomentada y desarrollada DÍA A DÍA. El verdadero acto sexual deja de ser efímero y se convierte en éxtasis mental y corporal duraderos. La pasión se mantiene viva continuamente por medio del respeto, contemplación mutua y estímulo prolongado de los órganos sexuales. Existe una preocupación mutua por satisfacer y satisfacerse, de complementarse, de explorar el amor a través de los sentidos, del contacto piel a piel, de la conexión lograda entre ambos.
Cuidado, pues, con la actitud puramente mecánica al tener sexo. Es tan absurdo como abandonarse sólo al placer. La meta es la condición de Unidad, lograr la autorrealización o la integración personal, o simplemente la totalidad. Durante el acto sexual al estilo tántrico, se logra la unión de la conciencia cósmica con la energía creativa, la fuerza que mueve la creación, la combinación perfecta de lo masculino y de lo femenino que forman el UNO indiferenciado.
Ha sido mi propósito acercarte a un conocimiento básico, pero con un grado ILIMITADO de posibilidades para que tú y tu pareja indaguen más sobre el tema, y aumenten estas prácticas para lograr la plenitud.